miércoles, junio 11, 2008

Somos una Impotencia mundial

Suena el teléfono y (secamente), dispara preguntas...

Gorda, los argentinos: ¿Tienen armas nucleares?

No, pero en el núcleo de las villas no entran ni los marcianos.

¿Y químicas?

Tampoco, pero hay transitores en los barrios que contaminan las napas y si bebes agua te crece un coliflor por el orto, tendrás llaves alem como dedos y en vez de una lengua habrá en su lugar un destapacañerías que no dejará de sacar pelos de todas las bañeras que encuentre.

¿Bacteriológicas?

Mmmmm, ¡Hay parásitos gubernamentales! ¡Si los lanzamos como misiles destruyen cualquier país en poco tiempo!

Me imagino que aviones, helicópteros , tanques... ¿Tendrán?

Aviones de papel. ¡Helicópteros no! se llaman libélulas (se parecen) y tanques... hay australianos, de fibracemento y como si esto fuera poco lo tenemos al tanque Pavone y al tanque Denis.

¿Algún barco?

No, pero si tomas gaseosa sin haber tragado bien el pan criollo, quedan "barquillos" dentro.

¿Fuerza Militar?

Ahhh eso sí, pero sólo juntan hojitas con unos pinches, se ejercitan con saltos de rana y hacen guardias hasta escarcharse con un arma de última generación llamada fusil.

¿Policía?

Buehh, si sacamos a los que no están aptos física ni psíquicamente, a los corruptos, a los resentidos, a los que están dormidos de pie, a los que se la pasan escuchando música y a los que no han disparado ni una sola vez (no hay presupuesto): nos quedan sólo esclavos que para compensar el bajo sueldo deben hacer adicionales durante el resto de sus vidas.

No es que quiera hacer una apología a la violencia, pero si se tienen que defender ¿Qué van a hacer?

Mmmmm. ¡Ya sé!

¡A un rulero le enganchamos un globo y lo cargamos con bulucas de paraíso!

¡Sabés como duelen las pelotitas verdes cuando te pegan!

1 comentario:

Walter L. Doti dijo...

Nuestra adhesión al pacifismo no es una declaración de principios, es un reflejo de nuestra debilidad.