Abuelito...¿Qué es el mundo?
El mundo es... una bolsa de consorcio, asfixia.
Las luces que vemos a través de las rajaduras del nylon son las de alumbrado público, no son estrellas.
Sólo nos acompañan: tampones, hisopos con cera, papel higiénico que chorrea mocos, preservativos anudados, tomates enmohecidos, mierda de perro mal envuelta en el diario, aceite rancio, uñas de las patas, no es gente mi querido Gastoncito.
¡Es basura, mierda humana, raza puta!
¡Entendes Gastoncito, me entendes! (mientras lo toma del brazo fuerte y lo zamarrea)
¡Abuelito! ¡Abuelito! ¿Me vas a contestar o no? ¿Qué es el mundo?
Perdón, Gastoncito, tu abuelo no escucha bien...y se distrae con facilidad. Ya estoy viejito.
¿Vos querés saber lo que es el mundo? Bien, el mundo es el nombre que se le da al Planeta Tierra por el hecho de estar habitado por humanos.
Ahora vaya a jugar...¡Hay tantas cosas lindas por ahí...!
viernes, junio 03, 2011
Suciedad o Zoociedad
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LA GORDA
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17:38
martes, mayo 31, 2011
El pastor mentiroso (Ese-opa)
Había una vez un pastor que bla...bla...bla...
Todo el mundo sabe cómo es la historia, lo que nadie sabe es cuál fue la verdad de la milanesa.
Primero, el pastor, aseguró su rebaño y luego en complicidad con el lobo, le "entregó" sus ovejas (total nadie iba a venir a socorrerlo).
Buscó testigos para avalar la treta (había para hacer dulce) y...previo completar unos formularios... la aseguradora le dio una suma compensatoria más que importante (le fue restituído en valores, además de las ovejas: el equivalente a 15 chupacabras, 6 ballenas Willy, 8 Pac Mans, 4 Pitufos, 2 Pequeños Ponys, 3 Dodos, 5 Gárgolas y 9 Lagartos Juanchos) La aseguradora sabía que el pastor no tenía en realidad un "zoológico" pero no se preocupó ya que a su vez "abonaba" desde hacía años un seguro importante en una aseguradora del estado, la que obviamente afrontó con todos los gastos (no sé si se relaciona pero luego, el gobierno aumentó los impuestos al pastoreo).
El pastor se llenó de oro y construyó una iglesia con el objetivo de librar de todo mal a los pecadores y además (como era un alma caritativa) les proveyó de remeras (con su caripela) a todos los descamisados.
En sociedad con el lobo, instalaron un prostíbulo en el que hacían laburar a las lobas menores de edad. Gracias a los contactos que estableció con esta "Pyme" pudo zafar de la denuncia por zoofilia que le propinaron los porcinos; ya que sus amigos "magistrados", le cajonearon el expediente.
Moraleja: La justicia es una gran mentira.
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LA GORDA
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10:54
lunes, mayo 23, 2011
La liebre y la tortuga (Ese-opa)
Había una vez una liebre que bla... bla...bla...
Todo el mundo sabe cómo es la historia, lo que nadie sabe es qué pasó con la tortuga luego.
Una vez que la tortuga le hubo ganado la carrera a la liebre, le llovieron propuestas tales como: participar en una serie de TV tipo "Capitán Escarlata", ser tapa de Playturtle, ser candidata a presidenta (Partido de Arrastrados),etc. etc. etc.
La cosa fue que a la tortuga no hubo forma de tocarle el culo ni con un palo, y...comenzó a hacer de las suyas: la detuvieron por "volcar" en la vía silvestre, la acusaron de "caparazón duro" por no querer colaborar en la colecta de zapatos para el ciempiés, le incautaron plantas de lechuga de máxima pureza y según me comentó la serpiente "Esclavo" (de los Halcones Galácticos)... ¡se encamó durante 3 meses con "Manuelita"!
Moraleja: La cosa no es llegar, sino mantenerse.
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12:53
viernes, mayo 20, 2011
El zorro y las uvas (Ese-opa)
Había una vez un zorro que bla... bla...bla...
Todo el mundo sabe cómo es la historia, lo que nadie sabe es cómo terminaría en estos tiempos.
Final 1: El zorro, como tiene plata contrata a un idiota que le alcance las uvas y este proletario no tiene otra opción que dársela en la boca porque sino se cagan de hambre sus hijos.
Final 2: El zorro como es pobre, no debe preocuparse ya que en la verdulería de su barrio pusieron un cartel que dice: "Uvas para todos"
Final 3: el Zorro, va al barsucho con sus amigos, se compran varios totíns/tetrabriks y se ponen a jugar al pool con un par de zorras bien zorrudas.
Moraleja: Traslada siempre la culpa a los demás para poder ascender en el trabajo.
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LA GORDA
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18:39
domingo, mayo 01, 2011
Manual del suicida (Caso G.)
Odio vestirme.
Subí al ascensor, presioné terraza y me paré sobre la cornisa.
La corbata a rayas negras la combiné con el traje oscuro liso, zapatos negros.
Llegaba tarde, siempre llego tarde al trabajo.
El viento besó mi rostro y liberó mis cabellos.
Maletín, expedientes y teléfono con carga.
El centro estaba intratable.
Un grupo de personas amuchadas viendo a un imbécil sobre la azotea, desnudo.
Lo miro.
Un tipo abajo mira indiferente.
La gente grita cosas religiosas y sentimentales.
Nada sirve, nada me sirve, nada tiene sentido.
Pierdo mi vista en una corbata a rayas.
Si supiera al menos qué decirle.
No pienso en nada, no tiene sentido pensar.
Doy media vuelta, llego tarde.
Doy un paso al frente.
Tengo que llamarle al viejo Pietropaolo, por lo de la escritura.
Un ruido seco castiga el asfalto.
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LA GORDA
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19:03
viernes, abril 08, 2011
El ganador
Luisito Canalicchio siempre fue un tipo raro.
Recuerdo que el único cumpleaños que festejó fue el de los 8 años y recuerdo también que para aquélla ocasión sólo invitó a dos compañeritos: al gordo Britos y a mí.
Luisito tenía un trato con el gordo, el mismo era de tipo gastronómico y garantizaba su inmunidad: en los recreos le regalaba la merienda y de alguna manera le hacía entender que no quería que lo molestaran.
Conmigo, nos emparentó un hecho por demás confuso. Imagínense lo siguiente: "...quite formidable del hueso Gutiérres (con s, porque así lo habían asentado en el registro) le pasa el balón a Vitini, ¡grande Vitini...se saca uno, dos tipos, tres tipos de encima y sigue...! (¡soltala Vitini comilón!) Paren a esa locomotooraa... ¡Vitini, qué bien le hacés al fútbol argentino! siga Vitini (¿quién te pensás que sos Vitini? ¡Terminaste trabajando en un Call Center!) siga Vitini que es suyo el goooo.. ¡Palo, señoras y señores, paaaloo! Rebote para... ¿cómo se llama ese pesquero? (ojito que ese oportunista, soy yo) ah... ¡el negro Fracassi! (también, con ese apellido ¡me condenaron!)...rebote para el negro... el negro la tiene... el arco está sólo (porque el gordo Britos se cayó) el negro (para sorpresa de toda la platea) no define y se la pasa... en un acto de tremenda caridad (¡maestro de Calcuta!) a Luisito para que se lleve los laureles y Luisito... ¡La toma entre sus manos y... se pone a limpiar el fútbol con su guardapolvo! ¡Animal! ¡Qué hacés Luisito, qué hacés! ¡La tenías que empujar! ¡También negro, sólo a vos se te ocurre pasársela a Luisito!".
Al día siguiente de ese "inolvidable" partido, era el cumpleaños de Luisito. El gordo se agarró una faringitis bacteriana y no pudo ir. Yo hubiese preferido una paperas pero... mi madre me planteó lo siguiente: "...si no vas, luego no pretendas que la gente venga al tuyo...".
Me puse las New Balance y fui (no tendría que haber ido).
Los soldados y el fuerte no se podían tocar, la colección de autitos arriba de la repisa tampoco. Tenía un pila de álbumes vacíos y al lado todas las figuritas ordenadas que lo completaban pero no las pegaba. Había un Ludo Matic listo para comenzar a jugar pero tampoco se podía manosear, en igual situación se encontraban el ajedrez y el Senku. En cambio el cubilete, daba la sensación de que sí se podía utilizar porque los dados estaban desparramados pero en realidad, simulaban una tirada ya que... ¡los cubitos estaban pegados a un paño verde!
Pero lo que más me llamó la atención no fue todo eso, tampoco el reloj que marcaba siempre las 17:15 hrs. sino el bicharraco embalsamado que tenía sobre la mesa de luz.
¡Juguemos a no pestañear!, me interrumpió Luisito.
Obviamente me ganó. No sólo eso; el chiflado, a pesar de que los ojos se le habían puesto más rojos que un tomate y a pesar de que goteaba lágrimas a caudales, no quería terminar el juego.
Por suerte o por desgracia tuve la grandísima idea de invitarlo a jugar al viejito congelado.
¡Para qué!, apenas lo toqué: quedó duro. Por expreso pedido de los padres (que alzaban y trasladaban al "momificado" de un lado para otro) tuve que soplar las velitas y abrir todos los regalos (dos).
¡Puede quedar días así, tiene una resistencia terrible el granuja! (comentaba orgulloso, don Canalicchio)
Obviamente cuando vino mamá a buscarme le dije que la había pasado bárbaro.
Tuvieron que pasar más de 24 años para volver a esa casa.
Resulta que al encontrarme con el gordo Britos en el supermercado (había bajado de peso y conformado una familia-qué gordo atorrante-) me comentó que lo único que sabía de Luisito era que estaba en silla de ruedas.
Me puse los zapatos náuticos y fui a verlo (no tendría que haber ido).
Era cierto, un accidente cerebro vascular lo había dejado como un vegetal.
Ahí estaba el pobre, totalmente inmovilizado.
Luisito...¿Sabés quién vino a verte? (dijo don Canalicchio)
Soy el negro, el negro Fracassi. (respondí como un estúpido)
El padre nos dejó solos.
Observé que en realidad no había cambiado casi nada su aspecto.
Su postura y sobre todo su mirada eran prácticamente las mismas. Un sólo detalle me estremeció hasta la médula:
Noté que su comisura derecha estaba más levantada que la izquierda y daba la terrible impresión de que... esbozaba una pequeña sonrisa.
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LA GORDA
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16:24
